miércoles 29 de noviembre de 2006

La historia de la Niña sin Voz ( y Final )

Silencio.

Luego, la Niña sin Voz abrió los ojos. Volvíamos a estar en el parque. Dió unos pasos y se acercó a mí. Inspiró, y habló.

-Correcto, soy el Palíndromo. Me has descubierto. Ya no tiene gracia.

Se acercó aún más, y me besó. Y, cuando abrí los ojos, ya no estaba. Tan solo había un último mensaje escrito en una hoja de papel que esperaba sobre la hierba. Decía lo siguiente:

"Con la llegada de la voz, desaparece el misterio y comienza la vida."

Decidí que eran demasiadas impresiones para una sola noche, así que dí media vuelta y me dirigí a la parada del autobús sin pensar en nada. La voz de la Niña sin Voz resonaba en mi cabeza, y me limité a caminar al compás de su música. Y nada más.

De nuevo sentado en la parte trasera del autobús, veía la apresurada ciudad corriendo desde mi ventanilla. Su voz seguía susurrando... Me has descubierto. Ya no tiene gracia. Perdona, tienes fuego?...

-Cómo has dicho?

-Que si tienes fuego.

-Lo siento, no fumo. Oye, cómo te llamas?

1 aportaciones desinteresadas:

Dajoropo dijo...

Porque la gracia es descubrirse.

saludos