miércoles 29 de noviembre de 2006

Ni se te ocurra bajar la mirada.

Ni se te ocurra bajar la mirada, amigo mío; son demasiados los pasos que te quedan por dar.

Ni se te ocurra bajar la mirada, amigo mío; son demasiados los labios que te quedan por besar.

Suman cientos de miles de millones. Soles a los que sonreir, lunas a las que complacer, canicas que lanzar, insectos que cazar, nubes que descifrar, silencios que compartir, caminos que recorrer, copas con las que brindar, hostias que recibir, palabras que gritar, ruedas que pinchar, zapatos que gastar, botellas que apurar, huesos que romper, cuerdas que cambiar, luces que apagar, fronteras que cruzar, vuelos que perder, multas que ignorar, impuestos que defraudar, higueras a las que trepar, melones que sembrar, camisas que planchar, lentejas que cocinar, caracoles que observar, horizontes que perseguir, charcos en los que saltar, primaveras que exagerar, poemas que entregar, chaparrones que soportar, citas a las que llegar tarde, fechas que olvidar, sabanas que sudar, paredes que pintar, órganos que donar, canciones que susurrar, lágrimas que derramar...

VAMOS, NO ME JODAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Ni se te ocurra bajar la mirada, me oyes? Ni se te ocurra...

Aún quedan demasiadas verdades que aprender...

Novedades.

Es@ kiy@! Escribo esta entrada para informaros de algunas novedades del blog:

En primer lugar, una nueva sección: "Noticias Esekiyopuntocom", donde os informaré de los cambios que vayan teniendo lugar en este espacio.

El funcionamiento de la sección "Ahora te toca a ti" va a ser modificado. A partir de Diciembre, intentaré proponeros una actividad distinta cada mes. La idea es que esta sección sea un espacio activo donde aporteis vuestras experiencias o creatividad (y de paso os vayais conociendo, que me consta que hay más de un/a soltero/a apetecible entre los visitantes habituales!).

He incluido varias listas en el margen derecho del blog (libros, películas, discos, blogs y webs interesantes). Me interesa hablaros de la última lista, la de frases celebres. Podeis aportar las que querais, para ello solo teneis que mandarla a mi correo electrónico (miguelbau@hotmail.com), indicando autor y vuestro nombre (o nick) para incluirlo en la reseña.

Bueno, creo que no me dejo nada en el tintero. Espero que sigais disfrutando de Esekiyopuntocom, al menos tanto como yo.

Xao niños!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

La historia de la Niña sin Voz ( y Final )

Silencio.

Luego, la Niña sin Voz abrió los ojos. Volvíamos a estar en el parque. Dió unos pasos y se acercó a mí. Inspiró, y habló.

-Correcto, soy el Palíndromo. Me has descubierto. Ya no tiene gracia.

Se acercó aún más, y me besó. Y, cuando abrí los ojos, ya no estaba. Tan solo había un último mensaje escrito en una hoja de papel que esperaba sobre la hierba. Decía lo siguiente:

"Con la llegada de la voz, desaparece el misterio y comienza la vida."

Decidí que eran demasiadas impresiones para una sola noche, así que dí media vuelta y me dirigí a la parada del autobús sin pensar en nada. La voz de la Niña sin Voz resonaba en mi cabeza, y me limité a caminar al compás de su música. Y nada más.

De nuevo sentado en la parte trasera del autobús, veía la apresurada ciudad corriendo desde mi ventanilla. Su voz seguía susurrando... Me has descubierto. Ya no tiene gracia. Perdona, tienes fuego?...

-Cómo has dicho?

-Que si tienes fuego.

-Lo siento, no fumo. Oye, cómo te llamas?

sábado 25 de noviembre de 2006

La historia de la Niña sin Voz ( Parte III )

Tras bajar los últimos escalones, apenas a unos pocos metros de la Niña sin Voz, pero sin poder ver su rostro aún, dije:

-Por fin frente a frente, querida Natalia.

Un fogonazo. Un destello. Una explosión de luz. No sé de qué otra manera explicar lo que ocurrió cuando se apagó mi voz. Todo el espacio a mi alrededor se encendió con la luz más blanca que en mi vida he visto. Cubrí mis ojos instintivamente, para protegerlos del brillo, mas cuando intenté mirar, descubrí para mi sorpresa que no sentían ninguna molestia.

Al abrir los ojos, pude ver ante mí un rostro blanco como la cumbre del Veleta. A decir verdad, no era un rostro, pues solo podía ver dos ojos cerrados, una nariz y una boca impasible flotando en la blancura. Ahora lo recuerdo temblando, pero en aquel momento me sentí inexplicablemente tranquilo, en paz. Dí un paso al frente, y, justo en el momento en que abría la boca para decir algo, un trozo de papel cayó ante mí. Lo tomé en mis manos y leí:

-"Hola, Miguel Bau. Sí, por fin frente a frente. Pero debes saber que no me llamo Natalia"

No me lo podía creer. La hoja había caído del árbol que se alzaba junto a nosotros.

-Ojos, nariz, boca, y nombre falso.

Cayó otra nota del árbol.

-"Completita, verdad?"

-Y cuál es tu nombre, si puede saberse?

-"Lo siento, pero aún no puedo decírtelo. Se rompería la magia."

Miré hacia atrás, pero no pude ver nada. La ciudad había desaparecido. Estábamos en tierra de nadie.

-Dime entonces de dónde eres.

-"No soy de ningún sitio. Pero, para ti, soy de Málaga."

-En serio? No sé si lo sabes, pero yo soy de Fuengirola.

-"Ya lo sabía, aunque nunca viene mal una confirmación."

-Bueno, no hay problema. Por aquí debo tener el certificado de empadronamiento. Te sirve?

Hice como el que buscaba algo en los bolsillos mientras en su rostro se dibujaba una sonrisa.

-Vaya, lo siento! Va a ser que se me ha olvidao! Si es que tengo una cabeza...!

-"No pasa nada. Al fin y al cabo, así son los músicos."

-Lo dices solamente por mí o también por ti?-no recordaba haberle dicho mi profesión.

-"Yo, músico? Para nada!"

-Y qué eres?-ahora convencido de que nunca mencioné mi profesión.

-"No soy nada."

Quedé en silencio. Cayó otra nota.

-"Intento ser algo que tendrás que adivinar. Recuerdas lo que había escrito en mi balcón?"

Reí para mis adentros. Mi curiosidad me había llevado a buscar su significado.

-In girum imus nocte et consumimur igni. Significa "Damos vueltas en la noche y somos consumidas por el fuego". La respuesta es Luciérnaga!

Tras un momento de silencio, cayó del árbol su respuesta.

-"Lo siento, pero no soy una luciérnaga. Te doy una última oportunidad, y, como soy generosa, una pista: olvídate de la traducción. Quién soy?"

Pasé una eternidad, o al menos así me pareció, dándole vueltas a la frase, hasta que, por fin, hallé la solución del enigma.

-Está bien. Ya sé quién eres. Eres el Palíndromo.

La historia de la Niña sin Voz ( Parte II )

Eran las 23:30 cuando subí al autobús de la línea 10 rumbo al Parque García Lorca. Sentado al fondo, leía de nuevo las notas que, en las últimas semanas, había recibido de la Niña sin Voz, siempre de la misma forma.

Porque en ésto consistió siempre nuestra comunicación. Tras haberla perseguido hasta su balcón, intrigado por su actitud, decidí hacer un tanto de lo mismo y dejarle otra nota, preguntándole quién era el dueño (o la dueña, ya que hasta ese momento no sabía si era hombre o mujer) del flequillo fisgón; a lo que contestó a su vez con una nota en la que se podía leer: "Soy Natalia, la Niña sin Voz".

Las siguientes semanas, como ya he dicho, feron una sucesión de "asaltos" a nuestros respectivos balcones, y nuestras conversaciones fueron tinta sobre papel, sobre temas que poco importan para el relato. Así fue hasta el día en que, sediento a no poder más de saber, le escribí:

"Querida Natalia: he pensado que podríamos vernos un día, aquí en Granada, o donde quieras, si es que quieres, claro. Me apetece charlar un rato contigo, y de paso conocer tu voz. Xao niña!"

10 minutos antes de la medianoche, aproximadamente, llegué por fin a mi parada. Bajé a un atestado Camino de Ronda y continué hasta la solitaria Calle Arabial para llegar, puntual por una vez en mi vida, al Parque García Lorca.

No había ni un alma en todo el parque, tan solo algún gato escurridizo cazando alguna otra cosa igualmente escurridiza. Caminé hacia la casa situada al fondo, rodeda de árboles. Junto a uno de ellos, una sombra alternaba con las demás sombras. No había ninguna duda: era ella.

jueves 23 de noviembre de 2006

La historia de la Niña sin Voz ( Parte I )

"Parque García Lorca, junto a la casa. Medianoche. Ven solo. No te retrases."

Y nada más. No había nada más escrito en la nota que encontré en el suelo al abrir la puerta.

Conocí a la Niña sin Voz una noche de esas que comienzan con la puesta del sol. Yo estaba entretenido, engrasando mi cerebro, cuando escuché un ruido que venía del balcón. Al girar la cabeza, solo alcancé a ver un flequillo que desaparecía en la oscuridad. Me acerqué y encontré una nota en su lugar. En la calle, silencio, solo interrumpido por los pasos de una sombra que corría calle arriba.

Me precipité tras ella. No sé por qué. Supongo que intuía que había algo detrás, posiblemente una chorrada, pero siempre me encantaron los relatos de Sherlock Holmes, y jugar al gato y al ratón era lo que más me apetecía aquella noche. Así que corrí tras el intruso, hasta llegar a otro balcón. Pude ver una ventana iluminada, enmarcada por un adagio latino escrito con rebuscados caracteres, el cual decía: "In girum imus nocte et consumimur igni". "Si tú lo dices...", pensé. Fue entonces cuando recordé la nota que la sombra dejó en su huída. Tan solo se leía: "14, te doy 14".

martes 21 de noviembre de 2006

El dolor

El dolor es un mecanismo de defensa con el cual el sistema nervioso nos avisa cuando nuestro cuerpo sufre alguna agresión. Lo cual quiere decir que no es consecuencia de la agresión en sí, sino de la no aceptación de ésta por nuestro cuerpo. Prueba de ello son los faquires que, diariamente, desafían la norma alcanzando un estado de completa aceptación.

En el plano emocional ocurre lo mismo, con la diferencia de que somos nosotros quienes designamos qué es una agresión y qué no lo es.

Si tus palabras o tus actos me duelen, es simplemente porque no soy capaz de aceptarlos. Puede que tus decisiones respondan a tu necesidad de crecer, y no coincidan con el ideal que tengo de ti, con la previsible (e injustificada) decepción por mi parte. O tal vez estés cometiendo un error, en cuyo caso debo entender que necesitas cometerlo para crecer.

La cuestión es que absolutamente nadie tiene capacidad para herir a otra persona. Sólo yo puedo hacerme daño, convirtiendo tus palabras en dardos; y sólo yo puedo mantenerme a salvo, convirtiendo tus ofensas en inofensivas palabras.

Tú no estabas

De nuevo en la puerta del Resaka, el tiempo parecía no haber pasado. De nuevo en la puta calle, bebiendo, riendo, resolviendo el mundo y hablando de tías. De nuevo metiéndonos con los profesores del instituto, recordando frases y momentos que consiguieron (y consiguen) que nos meáramos de risa. De nuevo cantando las mismas canciones, haciendo los mismos chistes. Parecía que nuestra adolescencia se hubiese congelado en aquel sucio rincón tras algún invierno de los que ha habido desde entonces. Y allí estaba, esperando a que llegásemos todos...

Bueno, todos no. Tú no estabas.


Feliz cumpleaños Eu!!!!!!

Enamoramiento, amor, convivencia, pareja (o Cómo decir lo mismo una vez más)

El enamoramiento es sencillo.

Basta con mirar a la mujer que te mira, y aceptarla tal y como es. Basta con evitar las palabras "virtud" y "defecto". Basta con comprender que cada detalle de su cuerpo, mente y espíritu es imprescindible para que esa persona sea la que es, y no otra. Basta con saber que "perfecto" es todo aquello que es.

El amor es breve.

Amar significa aceptar; el amor nace como posibilidad cuando descubrimos, se convierte en un hecho cuando aceptamos lo descubierto y se transforma en saber cuando comprendemos.

La convivencia es inestable.

Cuanto más riesgo asumen las partes, más sana es la relación. El miedo a perder a la pareja, y con ella las ficticias sensaciones de seguridad y plenitud, nos empujan a desear dependencia mutua, olvidando que ésta conduce a la posesión, la posesión a la seguridad, la seguridad a la inmovilidad, la inmovilidad al estancamiento, el estancamiento al desamor.

La pareja es un conjunto compuesto por dos unidades.

Y no una unidad compuesta por dos partes. El compromiso, ante todo, debe ser con uno mismo. La persona que no crece individualmente no encuentra sentido en su vida. Si lo busca en su pareja, se convertirá en lastre, asfixiando al otro. Si el amor consiste en instantes de descubrimiento y aceptación, éste solo tendrá lugar entre personas capaces de sorprenderse, de reinventarse, de crecer.

Perdonen las molestias

He salido a vivir.

Vuelvo en 5 minutos.

Gracias!


Dedicado a los insaciables.

sábado 11 de noviembre de 2006

La escatológica historia de Carlitos Mojo-Picón y el Pistacho Gigante.

Autores: Dajoropo, Manolo, Caminante, Reapertum, Glaurung, Duyulini y Miguel Bau.


Carlitos Mojo-Picón no sabe qué hacer, así que no hace nada. "Todo a su tiempo", piensa. Sentado en el retrete, lee la etiqueta de un tarro de masaje de Nivea mientras la lluvia taladra el cristal de la ventana.

Alguién toca en la puerta dos veces y Carlitos deja caer de golpe el tarro de Nivea y mira fijamente a la puerta. No dice nada y espera en silencio. Un momento después se vuelven a escuchar los dos golpes en la puerta.

Ahora sí que tiene miedo, Carlitos vive solo...

- ¿Quién es? - pregunta Carlitos.

No hay respuesta.

- ¿Quién es? - vuelve a preguntar Carlitos, incapaz de ocultar su miedo.

Esta vez, recibe dos nuevos golpes en la puerta como respuesta.

Asustado, decide afrontar su destino y, armado con la escobilla del water, se dirige a la puerta dispuesto a abrirla...

Abre la puerta y le pega un escobillazo a la chica con la que se lió el último sábado.

Por lo visto se dejó las llaves olvidadas en el coche de ella que entró en el piso con las mismas.

Carlitos vive sólo por lo que no suele limpiar mucho la escobilla ni cuando hace aguas mayores. Imaginaros el panorama.

La cosa huele mal.

-Vete a la mierda!-grita Mariquilla la Pecosa.

Carlitos se descojona.

La cosa huele peor aún.

-Hablo en serio, Carlitos. No te quiero volver a ver! Cerdo, marrano, grandísimo hijo de puta...! PISTACHO!

La palabra prohibida.

"Tranquilízate, no ha podido decirlo en serio. Ella sabe muy bien lo que significa esa palabra en mi familia"

-Cómo me has llamado?

-...Te he llamado pistacho...

El padre de Carlitos había muerto hacía unos meses, atropellado por un camión que transportaba pistachos desde su Cártama natal, donde la vieja Doña Luisa los cultivaba, hacia Alcalá la Real, donde los jipis los comían.

Sólo la imagen del fruto seco evocaba recuerdos tan recientes y dolorosos, que trastocaban su mente, convirtiéndole en otra persona, activando en él un mecanismo de protección psicológico que convertía su psique y le hacía encarnar al personaje con que se enfrentaba a la dolorosa realidad:

MegaClinton, el consolador humano.

Cuando la escobilla del vater que sostenia en alto en su mano empezo a gotear mierda sobre esta Carlitos volvio a la realidad.

Lo cierto es que le gustaba esa chica de verdad, tenía la intención de volverla a ver en brebe pero todo acabó con escobillazo de mierda en toda la cara.

- ¡¡¡Por qué Por qué Por qué!!! ¿Quien me mandaría comprar una escobilla para el vater? - Grito Carlitos.

Desconsolado, en busca de consuelo y comprensión fue a ver a la unica persona/cosa que podía ayudarle...

Por el camino hacia su consuelo, su cerebro no paraba de recordarle una y otra vez la escena del escobillazo, con todos los restos de las lentejas que el día anterior almorzó en casa de su madre repartidos por la cara de la pobre Mariquilla.

- Con la de frutos secos que hay en el mundo... ¿por qué me llamó pistacho? - Se preguntaba insistentemente.

Realmente era un mecanismo defensivo para no afrontar la gran pregunta: ¿por qué soy incapaz de controlar mi genio?

- Por fin he llegado - dijo cuando llegó a la puerta de la persona que iba a darle consuelo en momento tan delicado...

-Ave María purísima.

-Sin pecado concebida.

-Padre Willy, he vuelto a tener una crisis, y no ha llegado la sangre al río gracias al medicamento que usted me facilitó, pero me ha faltado poco... Necesito algo más fuerte!

-Entiendo. Ven conmigo.

Los dos hombres caminaron hasta un cucifijo. Padre Willy tiró de él hacia abajo, accionando un mecanismo que habría una compuerta que daba acceso a un laboratorio clandestino oculto tras los muros de la sacristía.

Entonces el Padre Willy le condujo dentro del laboratorio, estaba repleto de experimentos en marcha, pócimas de extraños colores y algunas jaulas con ratoncitos.

- Carlitos, voy a mostrarte la medicación que he creado especialmente para tí, tendrás que hacer un gran esfuerzo para tomarla, pero es lo único que podrá curarte definitivamente. ¿Estás realmente preparado?

- No sé si lo estoy, pero la necesito.

- De acuerdo aquí está.

Y abriendo un viajo armario del fondo sacó la medicina para Carlitos. Un pistacho del tamaño de un melón.

- Porca miseria! Ma che cosa fai!! - cuando a Mojo-Picón lo sacan de sus casillas afloran a su boca exabruptos en italiano-. ¿Pero qué es esto, padre? ¿Una broma de mal gusto? Ya sabe lo que simboliza ese fruto seco para mí.

- No me malinterpretes, Carlitos - adujo el Padre Willy, que para tal ocasión se había ataviado con su complemento ritual favorito, la peluca del Zurula-. Este es un viejo remedio usado desde siglos ha por la sabia tribu de los camellos de la playa de La Cepa y que se remonta a sus ancestros. Evitará esos ataques de ira que te llevan a blandir la escobilla llena mierda y pellejitos de lenteja cuan Cid Campeador.

- ¡Oh! - dijo maravillado Carlitos Mojo-Picón - ¡Dime qué quieres a cambio!

Y el Padre Willy, tornando su sereno semblante en una mueca de enfado y asco, respondió:

- ¡Pues lo primero de todo que dejes de pensar en Mariquilla, cacho guarro! ¡Que este es un lugar sagrado y desde que entraste no has dejado de machacártela con crema Nivea!

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Carlitos Mojo-Picón no sabe qué hacer, así que no hace nada. "Todo a su tiempo", piensa. Sentado en el retrete, contempla el superpistacho creado por el Padre Willy mientras la lluvia taladra el cristal de la ventana. Corta un pedazo, y acto seguido lo ingiere...

Monólogo en terraza con cerveza.


Por fin, tu mirada, tras un corto momento de indecisión, opta por perderse en el infinito.

A saber en qué estarás pensando. Tal vez en la forma del universo, o en que tienes que comprar gel de baño, que ya es la segunda vez que rellenas con agua el bote con cara de niño rubio sonriente que malvive en tu bañera. O puede que te hayas parado a saborear el cóctel de oxígeno y tiempo que se desliza por tu garganta, satisface tu pecho e ilumina tus ojos, esos mismos ojos que excitan mi curiosidad.

Giro mi cuello para que la luz dibuje en mi retina la figura invertida de una chica joven, rubia, no demasiado guapa, pero atractiva, que toma café en una de las mesas del bar. Podría acercarme a ella, decirle algo, invitarla a conquistar un planeta, o a una cerveza, o a echar un polvo, que al fin y al cabo es lo que me apetece. Total, para el caso que me haces.

Pero no. De nuevo te miro. Estoy enganchado a ti. Me pregunto qué sustancia genera tu organismo para mantenerme, perro fiel, a tu vera. Supongo que podría sacar un buen pellizco por la fórmula en algún laboratorio clandestino. O buscar algo que lo cotrarrestara.

Aunque no lo haría. En el fondo me gusta ser adicto a tu persona. Medir a bocados la distancia que hay entre un punto y otro cualquiera de tu anatomía, encontrar las constelaciones que forman tus lunares y descifrar la métrica de tus respiraciones son pasatiempos sin los que no quiero vivir. Y sé que los podría practicar con cualquier otra persona, pero contigo ya conozco las reglas del juego, y soy demasiado perezoso para cambiar de hábitos.

Así que me rindo. Como siempre. Me contentaré con ver cuánto tiempo tarda en desaparecer la espuma de mi birra, luego me la beberé. Me duele la cabeza de tanto escucharme. Mis pensamientos rugen como motos en el Jarama. Cerraré los ojos y me perderé en algún color de la escala cromática...

miércoles 8 de noviembre de 2006

Occidente.


Típico planteamiento occidental #1:

"X sin Y sería ideal; por lo tanto, Y sobra."

2 errores:

a) X sin Y no es X.

b) El objetivo de X no es ser ideal, sino, simplemente, ser X.

Se puede decir más alto, pero padezco de vértigo.

martes 7 de noviembre de 2006

Big Bang.


Impresiona el poder que tienen algunas canciones.

Canciones capaces de solucionarte el día, más aún si las acompaña una buena ducha y un buen vaso de ron miel (el mío con limón); capaces de pintar el cielo, o de derribar las paredes de mi habitación, mostrando inmensas campiñas pobladas por niños que juegan al pillar; capaces de unir mi voz a la tuya y a la de las 10000 personas que nos rodean mientras Sabina repite por vigesimocuarta vez ese estribillo.

Canciones capaces de hacerte entender lo errado de tu conducta, lo triste de tu situación, lo necesitados que estamos de abrazos y otros remedios contra la apatía; capaces de hacerte cambiar de rumbo en el último momento, o de convencerte del camino escogido.

Canciones capaces de hacerte sentir como en casa cuando encajas tu cuerpo en el vagón del metro, de recordarte quién eres, de hacerte olvidar quién fuiste, de permitirte soñar quién serás; de saberte unido a los tuyos como se saben unidos el limón y la sal al tequila.

Canciones capaces de inmortalizar al autor cuando calan hasta el tuétano y las entrañas de, no ya un individuo, sino todo un pueblo.

Canciones capaces de parar una guerra, de comenzar otras; canciones capaces de alentar la mayor de las batallas que existe: la de Marte contra Venus, la de tu coño contra mi falo.

Impresiona el poder que tienen algunas canciones, tanto, que a veces pienso que el Big Bang fue una canción susurrada al oído de Dios.

...sunrise, sunrise, looks like morning in your eyes...



Texto inspirado por las palabras de la Niña sin Voz. Gracias.
Angie sonriendo.

domingo 5 de noviembre de 2006

Reflexiones a la sombra de una parra: la belleza.

La belleza no es cuestión de estética, sino de actitud. Me explico:

Muchos filósofos se han planteado la misma pregunta: ¿qué soy yo? (el cogito de Descartes, yo soy yo y mis circunstancias de Ortega, y así un largo etc que seguro tú conoces mejor que yo). Yo, en cambio, me siento más atraído por la visión oriental del asunto: yo soy mis decisiones ("Lo que nos define", dice C. Myss en su libro Anatomía del espíritu, "es qué decisiones tomamos y en qué se basan éstas, dadas las circunstancias concretas de nuestra vida (etnia, cultura, situación socio-económica, género, sexualidad, herencia genética, etc...).

Existen dos tipos de decisiones: las positivas, basadas en la fé, y las negativas, basadas en el miedo (entiéndase fé no desde un punto de vista religioso, es decir, la pertenencia a un dogma concreto, sino como la sincera creencia en lo que sea); a su vez, se dan tres niveles de decisión: decidimos sobre lo que pensamos, sobre lo que decimos y sobre lo que hacemos.

Las decisiones definen nuestra persona. Una decisión positiva tiene la facultad de fortalecer el espíritu, otorgándole autosuficiencia, mientras que una decisión negativa resta energía a nuestro espíritu, haciéndole dependiente del exterior. De esta manera, las decisiones positivas embellecen nuestro yo, es decir, nos hace bellos, ya que bello, desde mi punto de vista, es todo aquello que es fiel al compromiso de tratar de alcanzar su ser más elevado.

Cuando mi yo es bello, todo mi ser es bello, incluidos mis ojos. Y cuando mis ojos son bellos, son capaces de ver belleza en todo (recuerdas lo de "me comprometo a encontrar belleza en todo"?). Ésto no quiere decir que en todo haya sólo belleza. En cada cosa existente conviven todos los adjetivos habidos y por haber (fino, grueso, alto, bajo, oscuro, claro, bueno, malo,... y por supuesto, feo y bello). El objetivo no es rechazar la fealdad en favor de la belleza, sino aceptar la primera centrándonos en la segunda.

Como decía, cuando mis ojos son bellos, consiguen ver belleza en todo cuanto existe. Y en estos casos mi ser no puede menos que estar agradecido, y demuestro esta gratitud tratando de hacer fotos bellas, tratando de escribir y decir palabras bellas, tratando de transmitir belleza en cada nota que toco con mi viola, etc. No es una cuestión de romanticismo, ni siquiera de idealismo, sino simplemente de buena educación (siempre me han enseñado que es de buen nacido ser agradecido).

Puedo hablar de mujeres, de lluvia, de sombras y luces esparcidas sobre mi lecho, pero estas cosas (sin desmerecer ninguna) son meras excusas para hablar de la belleza que existe en todo, que ES todo, y así agradecerle a la vida que, de vez en cuando, me permita gozar de tanta belleza.

viernes 3 de noviembre de 2006

Hoy me siento demasiado bien como para no reírme con los caracoles.


Hoy me siento demasiado bien como para no reírme con los caracoles.

Hoy llueve y el agua arrastra por las calles cientos de hojas de colores.

Hoy todas las mujeres me parecen la mujer más bella del mundo.

Hoy todas las canciones me enseñan a bailar.

Y mientras hierve el té, me doy cuenta de que hoy se me ha concedido el don de saber.

Y escribo ésto porque sé que mañana se me habrá olvidado todo.


He nacido para sentir las gotas de la lluvia resbalando entre los vellos de mis brazos.

He nacido para descubrir sabores nuevos en los besos nuevos de la nueva mujer en que te haces corpórea cada nuevo día.

He nacido para escribir palabras necias pero bellas.

He nacido para destrozarme los huesos contra todo aquel que ofenda a los míos.

He nacido para sentirme orgulloso por cada cicatriz.

He nacido para contar sonriente las arrugas que nacen en mi rostro, rostro tostado por el sol de mi tierra.

En definitiva, he nacido para morir, morir sabiendo lo que es sentirse vivo.

Ja!

Soy Loco!

Soy Libre!

Soy Fiero, soy Tierno!

Soy Yo!

De Puta Madre!!!!!
8 besos.


- Poemas! Poemas! Vendo poemas! Quién quiere un poema? Ay que me los quitan de las manos, oiga! - grita el titiritero.

Barba de Cuatro Díaz mete la mano en el bolsillo trasero de sus pantalones vaqueros. "Una semana arreglando nubes para 8 miserables besos!", se lamenta. "En fin, esto es lo que hay. Menos da un botijo..."

- Perdone, a cuánto el poema?

- Son 10 besos, señor! Precio más bajo no encontrará en esta ciudad! Y menos con esta calidad! Mire qué tacto, mire qué olor...!

- Ya, ya, me parece muy bien, pero verá... tengo un pequeño problema. Necesito urgentemente un poema y solo tengo 8 besos. Es posible que podamos llegar a un acuerdo?

- Imposible, señor! Y no se ofenda! Estos poemas son artesanos. Mire que factura! Comprenda que, con esta calidad y a estos precios, el margen de ganancia es muy estrecho... Le ruego lo comprenda!

- En ningún momento pondría esto en duda, señor! No era mi intención ofenderle! Pero verá, llevo una semana arreglando nubes, un trabajo muy duro pero muy mal pagado. Vea que solo he conseguido 8 besos!

- Así que arreglando nubes? Tengo un hermano que también vive de las nubes! Dónde has estado trabajando?

- En las que hay en la calle de la Magia, nº 7. Ha pasado últimamente por allí?

- Oh sí! Fantástico trabajo! Os han quedado de maravilla! Y solo 8 besos, dices? Desde luego, es injusto...! - El titiritero guarda silencio - ... Está bien, dime su nombre! Pero solo por ser tú eh?

- Oh, muchísimas gracias, buen hombre! Se llama Flor en el Cabello. Es muy guapa, inteligentísima, y muy simpática. Da clases de Tumbarse sobre la Hierba en la Facultad de Alegría, allá en la capital. Le gusta contar las ondas que producen las piedras al caer al agua y asistir a las Carreras de Caracoles. Pero lo que más le gusta es bailar en el tejado mientras "en el telescopio se demora la última estrella" (le encanta Drexler!)

- Parece una buena chica... Y dime, qué le hace creer a un donnadie como tú que podrá consquistar a una mujer así? Y perdona la indiscreción, pero mi padre me enseñó a ser siempre sincero.

- Bueno, mi amiga Raquel me dijo una vez que todos los tontos tienen suerte, jeje! Espero no ser yo menos. Además, no me estoy gastando 8 besos para que todo dependa de mí, no cree? Supongo que su "poema de la mejor calidad" también aportará algo!

- Tienes razón, amigo! Toda la razón! Bueno, aquí tienes, tu poema. Son 8 besos, por favor!

Barba de Cuatro Díaz entrega la suma y recoge con cuidado el poema. Lo lleva bien sujeto, junto a su pecho, no se le vaya a volar. Con paso decidido, se dirije a casa de Flor en el Cabello, dispuesto a no malgastar ninguno de los 8 besos que tanto le costó ganar.
Ahora te toca a ti.

Igual me he equivocado, pero al ver que nadie comentaba la historia de Carlitos Mojo-Picón, pensé que había llegado el momento de cerrarla. Ha quedado genial! Agradezco tu participación... snif... mierda, me prometí no llorar...

Pero te tengo que confesar que... tengo mono... necesito más, más, más!...

Así que voy a comenzar otro relato a coro. Si te apetece, deja aquí la impronta de tu ingenio y escribe algo (como dijo Eu, esta es la mejor forma de tener un blog activo sin hacer nada jeje!)


- No sé por qué te interesa tanto, - dijo Andrés con indiferencia - pero ya que insistes...

"Nací en Chiclana, en el año 1984. Mi padre regentaba un hostal de
mala muerte en las afueras.

Mi madre era (y sigue siendo) ama de casa. Yo fui el útimo de tres
hermanos; por encima mía estaba Juan, y la mayor, Toñi, que era , hablando en
plata, la guarra del pueblo."

miércoles 1 de noviembre de 2006

El balancín.


...Y la marioneta se balanceba, se balanceaba...

Incluso cambiaba de posturas...

Se sostenía con las manos, luego con los pies, las rodillas, incluso la boca...

Pero todo esto lo sé solo de oídas...

...Yo no pude quitar mis ojos de los suyos...