jueves 21 de diciembre de 2006

Posiblemente lo último que escribo en 2006 (aunque nunca se sabe!!!!).

Bueno, señores, ya está tó el pescao vendío!

Que va a ser que ya es Nevidad y eso. Yo me marcho a Fuengirola City a trabajar y a hacer como el que estudia, y entre tanto a fabricar anécdotas con mi tribu. Suena bueno eh?

Tengo mucha gente que ver y muy poco tiempo. Imagino que igual que ustedes. Tengo un reto: intentar no engordar todo lo que he perdió en este trimestre, y para ello tendré que enfrentarme a mis enemigos más feroces: los mantecados y los roscos de mi madre.

Me alegra saber que las he aprovao todas en el conservatorio (raspaíllo, raspaíllo :P...), así que puedo pasar página y hacer como si este trimestre no hubiera sido.

Rico trimestre. Acceso a Internet, nombres de mujeres varios, problemas económicos, interesantímos nuevos proyectos profesionales, crecimiento espiritual, muchos menos libros que de costumbre, ritmo de estudio accidentado, chistes fáciles, nuevo look, pérdida de peso, descubrimientos fraternales, amistades en cuerda floja, etc etc etc.

Pasear solo por la playa siempre me ha ayudado a cerrar ciclos. Es uno de los pocos vicios que he guardado de cuando era un quinceañero en exceso romántico. La mar crea esa sensación de final que tanto nos ayuda en ocasiones. En mi caso, que cumplo años el 4 de Enero, estas fiestas implican varios ciclos que se cierran.

Cumplir años es sacar la calculadora y darle vueltas a las cosas hasta entender que las cuentas siempre salen positivas. Es lo que no me gusta de la economía, que tiene términos muy negativos, como bancarrota y eso. En fin, estoy divagando.

Tan solo quería desearos cosita buena para las fiestas y el próximo año, y sin querer os he soltao el rollo. Deciros que la próxima vez que publique tendré un año más, o un año menos, según se mire. Y espero que un par de dudas resueltas, más que nada para estar listo y preparado para las que están por llegar.

Que no me enrollo más! Os deseo mucha vida y mucho sueño a todos! Y que no farte ni gloria!

domingo 17 de diciembre de 2006

El lenguaje del Universo.

La música es el arte de saborear el tiempo y su devenir, de sentirte ligado a todo el Universo, de diluirte, de convertirte en vibraciones que fluyen en el espacio y en el tiempo, de saberte
partícula subatómica de la existencia, de perder la identidad, de renunciar al pasado en favor del instante presente, de bendecir el aquí y el ahora, de comprender que la vida no está hecha para ser comprendida, sino para ser cantada.

La realidad es un cuadro pintado con la técnica del puntillismo. Si te alejas, ves formas, líneas, perspectivas, sombras, luces,... Pero cuando te acercas, cuando pegas la nariz al lienzo, solo puedes ver puntos, de diferentes colores, tamaños, intensidades y concentración, pero puntos al fin y al cabo.

No necesito hacerte el amor para saberme unido a ti. Nunca nos hemos separado.

miércoles 13 de diciembre de 2006

Anuncio de prensa. Sección de trueque.

Cambio todo lo que creo saber por una gafas para sorprenderse de cerca y de lejos.

Interesados entren sin llamar, la puerta está abierta.

Mi trocito de autenticidad.

Ayer estuve en mi pueblo, y comprobé aliviado que la mar sigue allí, donde la dejé.

Mi ejemplo de milagro, mi trocito de autenticidad...

Dime quién soy, que yo te levantaré un palacio de cristal con mi sonrisa. O mejor aún, una chabola hecha de juncos.

Jimena La Almachareña me dijo hace tiempo: "No hay ná en er mundo que aguante mehó la ventolera qu'er tallo d'un junco".

No tenía arte ni ná la Jimena, compare!

Quiero ser la piedra en el río.

Quiero ser la piedra en el río que, con peso firme, se asienta, inamovible, en la arena.

Quiero ser la piedra en el río que, con humildad sincera, se deja moldear, dócil, por las aguas.

miércoles 6 de diciembre de 2006

Gracias.

Siempre hay algo que agradecer. Encuéntralo.

martes 5 de diciembre de 2006

Mi buen propósito para el Año Nuevo.

Cada vez me ocurre menos. Miento, cada vez lo controlo mejor y más rapido. El caso es que, a veces, sólo a veces, me cuesta la vida no hacerme daño.

Es una sensación extraña. Algo así como ser al mismo tiempo espectador y protagonista de una película de terror. Me veo a mí mismo subiendo la escalera que lleva al desván donde espera el asesino, dispuesto a cumplir con su oficio, que de algo habrá que vivir, digo yo. Y comienzo a gritar "Imbécil, no sigas, aún no has comprendido que vas derechito al matadero?!", pero mi figura no se detiene, todo lo contrario, sigue subiendo escalón por escalón. Y cierro los ojos, esperando poder huir de lo que parece inevitable, pero aún así sigo subiendo y subiendo... hasta que, finalmente, fiel al guión, abro la puerta...

Exactamente lo mismo, quitando la banda sonora, los créditos, las palomitas y los comentarios tipo "qué fuerte cuando blablabla". A veces, sólo a veces, soy incapaz de evitar decir la palabra que sé que no quiero decir, aquella que podrá, o no, dañar a quien más quiero, pero que, ante todo, me daña a mí. Como cayendo al vacío, me precipito hacia la maldita palabra vertiginosamente, sin poder evitarlo, sin querer verlo.

Luego me perdona, por supuesto. Siempre me perdona. El exigente, en el fondo, soy yo. A veces, sólo a veces, me duele tanto hacer las paces conmigo mismo...

El dolor... Curiosa palabra. Siempre que la pronuncio o la escribo, me pasa lo mismo. Tras un tiempo que nunca me ha dado por medir, me doy cuenta de que estoy siendo parcial. Trato el dolor como algo con entidad propia, algo concreto, algo que puedo sentir de forma aislada, y que puedo evitar sentir. Luego comprendo que, cuando sentimos, sentimos todo, absolutamente todo lo que sentir se pueda. Ocurre que el ego, formado en las mejores escuelas de marcketing del mundo, nos vende la moto, y nos hace creer que sentimos algo concreto, no sé, amor, odio, ira, alegría, dolor. Palabras que intentan desenmarañar la complicada trama de nuestros sentimientos.

Para el próximo año me propongo proponerme una sola cosa: seguir sintiendo. Lo que sea, cualquier cosa, me da igual lo que me echen, se aceptan sugerencias de todo tipo, esto va a ser El Despiporre en la tómbola del Estebilla Maravilla, el todo-vale. Prefiero mil veces vivir a la interperie, sufriendo las inclemencias del tiempo y gozando del paisaje, que mantener a salvo mi salud encerrado entre cuatro insípidas paredes que me impiden ver la mar. He dicho.


"What have I become, my sweetest friend..."

viernes 1 de diciembre de 2006

Enséñame a cantar!

Es@ kiy@! Hay una canción que me encanta: "Mediterráneo", de Joan Manuel Serrat. Y se me ha ocurrido que podríamos cantarla entre todos. Yo comenzaré con el primer verso, y que cada uno escriba el siguiente. Si no os la sabeis, a buscarla, que pa eso está Google! Xao niños!

Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa