sábado 16 de junio de 2007

With a Little help from my friends

Va por ustedes, señor@s!!!!!!

viernes 15 de junio de 2007

Mujer.

Mujer, eres el río estancado cuya adormecida corriente anhela ser cascada.

Es que no ves que tu cauce se ha quedado pequeño? Que tu espíritu se desborda inundando todo cuanto te rodea?

Dejaste que la rutina te cercara con sus diques, oprimiéndote y reduciéndote a esta falsa calma chica que tanto te reconforta. Pero olvidaste algo, hermana: yo soy grieta que quiebra la roca, viento que erosiona la cumbre, agua que arrastra la tierra, fuego que debora la leña...

Y estoy hambriento.

jueves 14 de junio de 2007

El sentido del humor y la diferencia entre las preposiciones "de" y "con".

No es lo mismo reírse "de" que reírse "con".

Quien se ríe de la vida y de quienes la viven no tiene un verdadero sentido del humor. Reírse de algo denota desprecio, y quien desprecia es porque teme.

Todos tenemos miedos. Lo que nos diferencia es cómo nos enfrentamos a ellos. Unos aceptan el miedo como parte necesaria de la vida, y con el tiempo aprenden a fluir. Otros se aferran a aquello cuya pérdida temen (que termina siendo el dinero, ya sea como medio o como fin), y por último están los que, antes que arriesgarse a una pérdida, prefieren despreciarlo todo sistemáticamente.

Hay quien ha llegado a la conclusión de que quien ríe es porque no es capaz de tomarse las cosas en serio, que no tiene suficiente intelecto para entender la realidad. Todo lo contrario. Un sabio se caracteriza por hablar poco y reir mucho.

Quien se ríe con la vida, se abre a ella, la incorpora a su persona, se vuelve vulnerable. El desprecio es como una coraza; te ríes de las cosas, desde fuera, sin que nada te manche la camisa. El que se ríe con la vida, se baña en ella, la convierte en algo que le afirma como individuo pero que al mismo tiempo le recuerda que no es más que una minúscula partícula del Universo. Y para eso hay que tener valor.

"Cuando el Universo se acabe, solo se escuchará una carcajada". Ésto lo dijo José Luis Coll. Alguien dirá que la risa devalúa las cosas, y que si al final de todo solo queda la risa, es porque la vida es despreciable. Pero no es así. La risa honra, es más, consagra. Todo lo que la risa toca se convierte en sagrado, pero no a través de la imposición dogmática, sino siguiendo el camino de la aceptación espiritual.

Reírse "de" la vida es despreciarse a uno mismo. Reírse "con" la vida es tener sentido del humor.

Al crío que llevo dentro.

El crío que llevo dentro me mira y vuelve a insistir. Dice que hasta las 5 de la mañana no tendré sueño, y que ésta es una manera tan buena como otra cualquiera de matar el tiempo. Finalmente accedo.

El crío que llevo dentro sonríe como solo los niños gorditos saben sonreir. Lleva el pelo rapado y las uñas mordidas. Entre sus pasatiempos favoritos podríamos citar los siguientes: inventar atracciones subido a una higuera, jugar a los robots con cajas de cartón, buscar excusas para usar el walkie-talkie, echar carreras a la excavadora que lleva las piedras de talco al molino con la motoretta vieja, o dar vueltas a la piscina haciendo naves espaciales con las manos al atardecer.

Por supuesto, también ve la tele, aunque éste no es un pasatiempo exclusivo del crío que llevo dentro, por lo que he preferido no incluirlo en el listado anterior.

El crío que llevo dentro llora con la misma facilidad con la que ríe. Lo sabe, y no le gusta nada. Yo le digo que no se preocupe, que con el tiempo aprenderá a apreciar como virtud lo que hoy considera defecto. Me dice que qué sabré yo.

El crío que llevo dentro me mira y me pregunta por qué he dejado de jugar a los robots y de subirme a las higueras. Yo le respondo que he crecido, y que el tiempo cambia las cosas. Él dice no comprender, pero luego me da una colleja y me dice que aún así le caigo bien.

Y es entonces cuando más orgulloso me siento.

Mad World

Dedicado a Dani.

Entre esos críos podrían estar algún día Marcos y Lucía.

Tutto per la Familia!!! Tutto!!!!