martes 17 de junio de 2008

Problemas.

La felicidad es el tiempo que transcurre desde que comprendes que basta con respirar hasta que te vuelves a distraer con alguna preocupación vana.

Se me ocurre que el principal problema que tenemos los habitantes del Primer Mundo es la escasez de problemas reales. Más de una vez (y de dos) me he sorprendido enojado, angustiado, estresado o preocupado por idioteces; luego pongo la tele o navego por algún blog y comprendo que no soy el único (sin faltar).

Otro problema que tenemos los habitantes del Primer Mundo es el placer masoquista que sentimos al recrearnos con nuestra angustia. Somos adictos al victimismo, a la lamentación constante. Pudiera decirse que nos resultara más cómodo ser desgraciados que ser felices.

La cuestión es muy sencilla (que no simple, ni mucho menos, fácil): si hay un problema, hay una solución, y si no hay solución, es porque no existe tal problema. Podemos complicarnos la vida con quejas, lamentos, reproches..., pero lo único que estaremos haciendo en realidad será posponer el momento de, o bien tomar una decisión productiva, o bien aceptar la situación.

En muchas ocasiones, la mejor decisión que podemos tomar es la de replantearnos el significado de las palabras.

jueves 12 de junio de 2008

Sahasrara

Es aquí. Es ahora.

Ni libros de autoayuda, ni terapias alternativas, ni comodín del público, ni recetas de la abuela...

Solos tú y tu atrevimiento.

Solos tú y tu coraje.

Solos tú y tu imaginación.


La vida es exactamente como nos enseñó The Legend of Zelda: la única manera de superar una mazmorra es vencer al último monstruo.

Y aún así habrá quien diga que los videojuegos no son educativos!!! Si es que...!!!!


"Yo solo puedo mostrarte la puerta, Neo. Es a ti a quien corresponde abrirla." Matrix.

Grandes descubrimientos de la Humanidad: El puchero.

- Qué hay hoy de comer? Raíces? Carne cruda?

- No, hijo, hoy he preparado puchero.

- Y eso qué es?

- Una cosa que está muy buena!! No preguntes y cómetelo todo!!

Y así fue como nacieron dos elementos fundamentales de nuestra cultura: el puchero y las madres.

lunes 2 de junio de 2008

Seamos sinceros

La sinceridad es una aspereza.

La hipocresía, un bálsamo hidratante.